Reportaje Revista Sambil






ver... ¿Qué o cómo escribimos sobre el conocido periodista zuliano José Ramos? Si hacemos una crónica profesional tendríamos que empezar hablando sobre su último programa televisado. Pero no sabemos cómo y cuándo fue ese último ‘Buenas Tardes’ emitido. Sólo conocemos que transmitido por Telecolor (Maracaibo), es seguido religiosamente por el público que gusta del estilo recio, directo y polémico de José Ramos. También desconocemos cuál de las figuras más destacadas del acontecer zuliano, nacional o internacional, ha sido últimamente entrevistado por este dinámico comunicador, sumamente popular en la Tierra del Sol Amada y reconocido –valga la anécdota- reiteradamente como uno de sus hombres mejor vestidos. Por todo lo anterior no cabe aquí la crónica con el profesional portavoz de los excluidos, fanático de las Águilas del Zulia, de los cuales viste su chemise y gorra y que en su momento integró el equipo de producción de RCTV, haciendo el espacio ‘Venezuela en Positivo’, del cual se apartaría para realizar su Post Grado en Salamanca, España, en Comunicación Audiovisual.
—¿Qué fue lo mejor de ‘Venezuela en Positivo’?
—Mi crecimiento profesional y el conocer a grandes personas. Con ‘Venezuela en Positivo’ descubrí lo grande y hermosa que es Venezuela, sus costumbres, paisajes, la identidad de cada región. De verdad, una experiencia inigualable.
—¿Qué virtud hace falta hoy para ejercer el periodismo?
—¡Valentía, sin duda alguna! Y, por supuesto, la constancia, el empeño, leer mucho, capacidad de redacción, poder de improvisación e interés por la cultura en general.
Directo al primero
Nacido en la ardiente Ciudad Ojeda, Ramos proviene de una familia tradicional. Es el tercero de cuatro hermanos. Se graduó de bachiller con tan sólo 15 años. “Como mi mamá era maestra, aprendí a leer y escribir a los cinco años. Eso me tornó inquieto y molesto en el kínder, por lo cual me pasaron a primer grado, nivel que me correspondía por mis conocimientos”, recuerda este apuesto caballero que terminó sus estudios medios dos años antes de lo previsto. Egresado de la Universidad Católica Cecilio Acosta, como Licenciado en Comunicación Social, mención Desarrollo Comunal, empezó a ejercer funciones profesionales en Niños Cantores TV. Después vendrían TV COL (Cabimas), Tele N y Telecolor (Maracaibo). A esos trabajos hay que añadir los ejecutados, ya sean en relaciones públicas o asesorías para algunas figuras políticas como gobernadores, alcaldes, diputados, concejales, dirigentes gremiales y estudiantiles. Amén de empresas e instituciones. “A todos les he inculcado temas de interés social y responsabilidad con el entorno”, aclara quien también se destacó de manera paralela a sus labores en los medios como Gerente y Asesor de Comunicación de las alcaldías de Lagunillas, Miranda y Cabimas.
—¿Fueron estas labores las que despertaron en usted el interés por lo comunitario y responsabilidad social? —Siempre me sentí atraído por el trabajo en pro de la sociedad. Mi apego a lo comunitario surge desde mis años de estudio y que se desarrolló durante mi labor en El Universal. ‘Patear’ la calle te despierta a realidades y a un mundo muchas veces desconocido, y eso te hace tomar conciencia de la realidad nacional. El Universal incrementó, sin duda, mi amor por el periodismo.
—¿En qué medida a cambiado el ejercicio del Periodismo de los setenta, ochenta a hoy? — Creo que en las formas empleadas para comunicar. La variación de leyes a lo largo de estas décadas ha hecho que tengamos que ser mucho más hábiles a la hora de transmitir la información siempre de manera clara, concisa y veraz. Hay colegas que se dejan vencer por el miedo a la hora de ejercer la carrera. La autocensura lamentablemente ha ido ganando terreno en muchos casos y yo creo firmemente que uno puede decir grandes verdades siempre desde la óptica del respeto y teniendo presente, de manera permanente, los parámetros de ética.
—¿Por qué el periodismo y no otra carrera?
—Para mí el periodismo es no sólo una profesión, sino un estilo de vida. Siempre he sido muy cuestionador. Desde que tengo uso de razón he indagado en el por qué de las cosas y el ser crítico forma parte intrínseca de mi personalidad. Así que a la hora de decidir mi futuro profesional nunca tuve dudas pues simplemente iba a formalizar –título de por medio- algo que siempre había subyacido dentro de mí.
—¿Cuál es su estilo de vida, valores sociales, y socio económicos?
—Soy una persona con un estilo de vida normal, apegado a la justicia. Soy de gustos sencillos, pues considero que en lo cotidiano, en lo básico, está la esencia de la vida y la verdadera felicidad. Tomo como base del día a día la amistad y la humildad. Soy amante de un buen restaurante, un sitio agradable para tomar café con los amigos. Gusto de la vida cómoda más no ostentosa.


RAMOS, EN TIPS
Buscando quebrar el hilo narrativo a objeto de hacer más movida la página, fuimos preguntando y preguntando. De esas interrogantes a José Ramos quedaron estas citas: ␣ Soy un mutante de este planeta llamado Tierra, jejeje.
␣ No tengo hijos, aunque sentimentalmente, estoy comprometido.
No me gustan los tatuajes. Me irrita la injusticia. Me suaviza el público. Soy alérgico a la inseguridad.
Me encanta andar descalzo. Es uno de mis sentidos de libertad... Calidad de vida es poder hacer lo que me gusta y complace, independientemente de los recursos económicos.
La política me ha enseñado que los extremos se tocan. Y nunca para bien.






AL VOLANTE DE BUENAS TARDES
José Ramos siempre está leyendo algo. Ese algo hoy es ‘Confucio’, de Joaquín Pérez Arroyo y, de manera paralela, ‘Amor Líquido’, de Zygmunt Bauman. Pero esos ratos libres son escasos para este profesional, de quien he oído decir lo están llamando para José Ramos engrosar las filas de un conocido canal de televisión con sede en Caracas. Mi pregunta en torno al rumor, sólo tiene como respuesta de que, por los momentos, está al volante de ‘Buenas Tardes’, programa “donde se da fuerza a un periodismo que considero es el ideal, porque conjuga polémica y dialogo para darle solución a los diversos problemas que afectan a la sociedad”. —Actualmente, a través de mi espacio ‘Buenas Tardes’, tengo la oportunidad de reflejar la situación que enfrentan a diario miles de venezolanos. Sus carencias, angustias, inquietudes, sus sueños. Para mí es un verdadero honor ser, ante determinada circunstancia, la voz de ellos.
—¿En qué se parece el espacio a usted?
— En lo polémico y dinámico.
—Del 1 al 10 ¿como calificaría su influencia en la opinión publica zuliana? —En lo particular no me gusta hablar de números. Pero considero que son muchas las personas que se identifican con el trabajo que desarrollo en la televisión y la radio. Es una satisfacción salir a la calle y encontrarme con televidentes y oyentes que además de mostrarme su total apoyo y respeto por mis opiniones, me recuerdan cosas expresadas durante mi programa.
—¿Cómo es con su equipo de trabajo? ¿Tiene idea de cómo lo califican? —Me gusta dar oportunidad para que se destaquen, aunque pueden calificarme de muy estricto.
—¿Ha visto ‘Avatar’?, ¿Qué opina de ella?
—Sí y me encantó. Su producción y dirección son impecables y de los efectos especiales, ni hablar. Por otra parte, su mensaje de tolerancia y preservación ecológica son una verdadera belleza, responde quien se define como “un comprador compulsivo, pero no sólo para mí. Me encanta regalar y agasajar a mi familia y amistades. Me gustan las cosas de calidad, sin que ello signifique necesariamente ostentosidad”.
—¿Twitter o Facebook?
—Los dos. El primero me encanta por su dinamismo y por la capacidad de síntesis en la información que se propaga. El segundo porque me permite localizar amistades que en ocasiones uno creía desaparecidas y que gracias a esta herramienta he podido reencontrar.
—¿Qué hace para usted una buena tarde?
—Una buena película, un excelente libro, una rica torta o estar con mis seres queridos. —¿Planes para este 2010? —Seguir consolidando mi carrera como periodista de televisión, radio y asesor comunicacional, sobre todo en temas de responsabilidad social, algo en lo que me he especializado y me apasiona. Y por supuesto, continuar brindando mi apoyo incondicional y amor a mis amigos, familia y pareja.